miércoles, 27 de julio de 2011

Michael Katz y el Yoga del Sueño.

"Los sueños nos dan información. Muchos descubrimientos e invenciones vienen de los sueños"  



“Vivir con consciencia los sueños nos da
mayor conciencia en la vida y más lucidez,
más creatividad y mayor acceso a recursos profundos”
Michael Katz


Michael Katz es psicólogo especialista en yoga de sueño y ha estudiado durante más de 30 años con el maestro Chögyal Namkhai Norbu, reconocido en su nacimiento como un ‘tulku’, un maestro realizado que vuelve a nacer por su propia voluntad para el beneficio de todos los seres, y autor del libro ‘El yoga de los sueños’ de ediciones Dharma.

Michael Katz es a su vez maestro de Dzogchen (la gran perfección), uno de los grandes linajes del budismo tibetano y en esta entrevista publicada por La Contra de La Vanguardia del 1-10-2005 y titulada originalmente: “Consiga estrangular al vámpiro“,  nos desgrana lo que podemos conseguir si logramos interactuar en nuestros sueños.

Todos nos hemos emocionado alguna vez recordando algún sueño hermoso, o nos hemos aterrorizado ante el recuerdo de alguna pesadilla.

El ser conscientes en cada actividad diaria debería incluir nuestros sueños porque el sueño es esa fase de la vida donde pasan cosas que normalmente no controlamos. Mientras nuestra parte consciente descansa, nuestro inconsciente permanece alerta y trabaja con espacios de nuestro Ser mucho menos limitados.
Si logramos permanecer lúcidos durante nuestros sueños, lograremos no sólo liberarnos de pesadillas, sino influir decisivamente en nuestra realidad.
Estos son los consejos del experto:
Tengo 54 años. Nací en Nueva Jersey y vivo en Nueva York. Estoy casado y tengo un hijo de 6 años. Soy doctor en Psicología. Soy anti-Bush. He estudiado la tradición budista durante 30 años, en la línea Dzogchen. He venido a Barcelona a dar un curso sobre el yoga del sueño que aprendí de mi maestro tibetano Chögyal Namkhai Norbu .

¿En qué consiste el yoga del sueño?
En soñar lúcidamente, en darte cuenta de que estás soñando.
¿Para?
Estar lúcido durante el sueño tiene que ver con el estado del bardo.
¿Ese estado intermedio entre una y otra reencarnación?
Exacto. Los budistas creemos que el estado del sueño es el mismo que el del bardo, así que si estás lúcido durante el sueño, también lo estarás ante la muerte.
Y en la vida cotidiana, ¿tiene alguna utilidad el sueño lúcido?
Las personas que son capaces de inducir cierto grado de lucidez en sus sueños consiguen liberarse de los sueños desagradables y de las pesadillas recurrentes.Y son un instrumento
idóneo para propiciar experiencias correctivas que transformen la personalidad.
¿Puedes corregir tus defectos soñando?
La mayoría de las personas que aprenden a afrontar y superar las situaciones difíciles y peligrosas que aparecen en sus sueños consiguen en su vida vigílica una conducta más
asertiva y un aumento de la confianza en ellos mismos. Le pondré un ejemplo.
Una vez, en un curso…
Sí, en un curso una mujer tuvo una pesadilla que se le repetía a menudo.
¿En sus cursos la gente duerme?
Sí, de esa manera puedo guiar a mis alumnos hasta el sueño lúcido. Aquella mujer padecía cáncer y estoy seguro de que su sueño tenía que ver con su enfermedad. Soñaba con un vampiro que le chupaba la sangre. Pero en esa ocasión, como estaba consciente dentro de su sueño, cuando se encontró frente al vampiro lo estranguló.
Bien hecho
Posiblemente, la pasividad con la que actuaba en su vida le acarreaba una baja autoestima y un abandono que, sin duda, son muy poco aconsejables para superar una enfermedad. Los cambios que infligimos en la dimensión de los sueños pueden transformar nuestra realidad.
Entiendo.
Cuando soñamos, reaccionamos de forma inconsciente. Si por ejemplo tenemos una pesadilla, estamos totalmente atrapados en ella. Y como hay una continuidad entre el sueño y la vigilia, vivir con consciencia los sueños nos da mayor conciencia en la vida.
¿Y por tanto más lucidez?
Sí, más lucidez, más creatividad y mayor acceso a recursos profundos. En realidad, la llamada conciencia cósmica, el desarrollo de los estados superiores de conciencia, no es sino la capacidad para mantener la conciencia pura durante las 24 horas del día.
¿Cómo convertirme en un onironauta?
El primer paso es poner atención a lo que soñamos. Tenga un cuaderno junto a la cama y apunte el sueño nada más despertar.
Sí, ¿pero cómo alcanzar el sueño lúcido?
Ponga el despertador una hora antes de la habitual, repase el sueño mentalmente y vuelva a dormirse con el deseo de volver al sueño y cambiar su actitud en él.
No parece fácil
Hay que entrenarse, y también puede tener un sueño lúcido inducido por un maestro que incluso puede entrar en su sueño.
Dígame cómo puedo entrenarme.
Durante el día intente fijarse constantemente en esas cosas inusuales que suelen sucedernos y desarrolle el hábito de preguntarse: ¿es esto un sueño?, eso le ayudará a reconocer
en los sueños los elementos ilógicos.
La vida está llena de momentos ilógicos.Pues aprovéchelos. Por ejemplo, antes de entrar en La Vanguardia he visto frente al semáforo un individuo subido en unos zancos altísimos haciendo malabares, algo extravagante para mí; como el arroz negro que me he comido en la Barceloneta…, ¡arroz negro!
Entiendo
En los sueños suceden muchas cosas inusuales; cuando las reconocemos, tomamos conciencia de que estamos soñando y el sueño se hace lúcido, entonces es cuando podemos
estrangular al vampiro.
Solucionar problemas soñando…
Sí. Los sueños nos dan información. Muchos descubrimientos e invenciones vienen de los sueños. Al eliminar los límites mentales en nuestros sueños, podemos hallar soluciones
a nuestros problemas que en la vida ordinaria no se nos ocurren. Ya sabe que en la vida ordinaria somos muy limitados.
Si nuestra mente consciente es limitada, ¿por qué deja de serlo en los sueños?
Porque no tener límites es una posibilidad humana. En la tradición budista esto se llama tatathagharba, y significa que todos los humanos tienen la potencialidad de ser buda, un ser más allá de las limitaciones.
Un ser limitado ¿no conduce su sueño de forma limitada?
Tener un sueño lúcido es como aprobar el examen de conducir. Los sueños lúcidos te hacen crecer y, a medida, que tienes más sueños lúcidos, vas cambiando y controlando las respuestas y abriendo nuevas preguntas.
¿Puede uno iniciar una búsqueda a través del sueño lúcido?
Mucha gente ha entrado en un camino espiritual a través de los sueños, y muchos han encontrado su maestro en sueños y luego lo han conocido en la realidad; se trata de una experiencia de claridad en la que tú puedes prever algo que sucederá en el futuro.
¿Y esa experiencia se puede provocar?
Todas las técnicas de dream yoga están dirigidas a la experiencia de la claridad.
¡Haberlo dicho antes!
Es que la experiencia de la claridad no es un punto de llegada: ocurre. Se pretende tener una experiencia más allá de la mente limitada, y la claridad es un efecto secundario.
Artículo escrito por JUAN
Vía entrevista: Ars Meditandi de La Contra de La Vanguardia del 1-10-2005
Más información:
Dzogchen Foundation
Venta online: Casa del Libro

Fuente: http://www.elblogalternativo.com/2009/06/18/michael-katz-y-el-yoga-del-sueno-los-suenos-nos-dan-informacion-muchos-descubrimientos-e-invenciones-vienen-de-los-suenos/

miércoles, 13 de julio de 2011

En busca de la serenidad urbana.


Fotos: C.F.

Arden las calles desarboladas como sartenes. Trepa la putrefacción de las basuras por los balcones. Arranca la sonata machacona de las máquinas perforadoras. Pasan los taxis como centellas de fuego. Ruge el monstruo de la gran ciudad, apuñalada por el ulular incesante de las sirenas.

     Y sin embargo no renunciamos a buscar la serenidad urbana...

     Con Séneca en una mano (“Invitación la serenidad”) y con Jonathan S. Kaplan en la otra (“Urban Mindfulness”) nos proponemos plantar cara a esa sensación de urgencia y vigilia que es la esencia misma de Nueva York, donde las horas duran treinta minutos y los minutos, treinta segundos...

    “No permitas que tu vida se agote, imperceptible, entre ocupaciones”, nos advierte el filósofo cordobés. “No dejes que la vorágine tecnológica marque el ritmo de tu vida", aconseja el psicólogo neoyorquino, convencido de que nada hay tan efectivo para bajar instantáneamente los niveles de estrés como tomarse unas “vacaciones electrónicas”.

     Pero en los ascensores de Nueva York, ya se sabe, el primer y último ritual del día es despachar los emails en el teléfono “inteligente” (es un decir) mientras se ignora o se da la espalda al vecino. En los parques, últimamente, se ven parejas tumbadas en la hierba y con los ojos imantados a las “tabletas”, el mejor antídoto contra la placidez dominical...

     “La tecnología nos contagia esa sensación de urgencia permanente”, atestigua Kaplan, “y esa necesidad de estar conectados a todas las horas, que se hace aún más apremiante entre el bombardeo de estímulos de la gran ciudad”.

     El propio psicólogo, que vivió en tiempos en Tokio y Los Angeles, experimentó el inevitable “subidón” de Nueva York después de instalarse aquí tras pasar una temporada en Ohio... “Sentí la llamada de la cultura, de la variedad y de la trepidación urbana, pero no tardé mucho en perder la paz y el equilibrio, y en encontrarme cansado y estresado a todas las horas, presionado para hacerlo todo más y más rápido”.



     En su consulta en Union Square pudo comprobar también los efectos de la neurosis urbana en los neoyorquinos, hasta que decidió pasar a la acción “meditativa” y aplicarse el cuento con “Urban Mindfulness”, que primero fue un blog, luego una web y ahora un libro de bolsillo para urbanitas a la busca de la serenidad y el sentido.

     “Mindfulness” significa literalmente “atención consciente”, una escuela de meditación con larga trayectoria en Estados Unidos. El “método” consiste ni más ni menos que en hacer una pausa “consciente” en nuestra actividad diaria, reconectar con nuestra respiración y “observar” con todos los sentidos. El siguiente paso es dejar fluir nuestros pensamientos y nuestras emociones y aceptar la experiencia tal cual es, sin juicios ni críticas. En pocas palabras: aterrizar en el aquí y ahora.

      “Carpe Diem!”, volvemos con Séneca. “Aprende a vivir en el momento y reconoce a tiempo esa sensación de urgencia y anticipo, tan habitual en Nueva York”, añade Kaplan, que nos invita a meditar en acción entre el traqueteo del metro, a respirar profundamente en los ascensores y en las escaleras mecánicas o a usar las sirenas de las ambulancias y de los bomberos como “despertadores” o campanas tibetanas.

        La “atención consciente” es algo que nos podemos llevar de casa al trabajo, y viceversa. Por ejemplo, levantándose un día a la semana a las cinco de la madrugada y recorriendo la ciudad en la calma chicha de la hora “fantasma”. O eligiendo por el camino un parque, un jardín, una fuente o un rincón que nos ayude a reconectar con la naturaleza. O adoptando ocasionalmente la mente “zen” del principiante y del turista, caminando por la ciudad como si la viéramos por primera vez y no quisiéramos perder detalle.

        Pero la “atención consciente” tiende a diluirse como un helado de nata bajo la ola de calor, por eso conviene practicar (como si fuera auténtica gimnasia mental) y sobre todo encontrar mentes afines que nos ayuden a recordar cuál es nuestra meta compartida.

       Ya lo dijo Séneca: “No hay nada más contrario a la serenidad que la inconstancia”.


Fuente: http://www.elmundo.es/blogs/elmundo/cronicasny/2011/07/13/en-busca-de-la-serenidad-urbana.html

Eckhart Tolle. Romper con el hábito de pensar demasiado.


Subido por el 04/03/2011

viernes, 8 de julio de 2011

Puding de pan viejo con chocolate.


“En la cocina, como en la vida, sólo hay que disfrutar sin expectativas de ningún tipo para gozar del plato que surja y, sobre todo, para vivir el camino con intensidad…”
 
(Sarah Gibrán)



Una de mis grandes pasiones es la cocina. Para mi es el arte por excelencia, la misteriosa alquimia que disfrutamos todos los días sin darnos cuenta. Coger ingredientes al azar un día cualquiera y conseguir que combinen, a veces a regañadientas y otras, con sorpresa, surge un plato delicioso que nos invita a sentirlos alquimistas del hogar.

Cada día cocino e invento, a veces el menú está preparado con antelación para no volverme loca, pero otras simplemente abro la nevera y saco lo que hay, y los combino, por colores, intuiciones, sabores…

Amo la cocina, es como la meditación, mientras combino verduras, frutas, y dulces, me voy ordenando, clasificando emociones, desechando alguna decepción a la que llegamos innevitablemente por las expectativas; y en la cocina, como en la vida, sólo hay que disfrutar sin expectativas de ningún tipo para gozar del plato que surja y, sobre todo, para vivir el camino con intensidad…

INGREDIENTES:
  • 3 barras de pan integral de 2 días anteriores
  • la ralladura de una naranja
  • 2 vasos de leche de soja
  • canela en polvo (al gusto)
  • 100 gr. de azúcar morena
  • 10 gr. de ajónjoli – sésamo
  • 3 huevos
  • 100gr. de pasas de corinto remojadas la noche anterior
  • 100 gr de chocolate negro ecológico en polvo
  
PREPARACIÓN:

    El día antes ponemos las barras de pan integral en remojo con la leche, la ralladura de la naranja, la canela y el ajónjoli.

    La mezcla la ponemos en un envase hondo y la batimos con la batidora y le añadimos el azúcar moreno además de los huevos y los batiremos muy bien para evitar que nos queden grumos.

    En un molde de cristal ponemos el chocolate en polvo y a continuación le ponemos el preparado anterior y al final las pasas que habremos escurrido previamente.

    Se pone al horno precalentado a 250º  durante 10 minutos y horneamos unos 45 min.

    Al terminar el horneado, dejar enfriar y poner el pudin en la nevera, desmoldar y servir con rodajas de naranja confitada o chocolate en polvo, al gusto de los comensales.

    Buen provecho y a disfrutar de un rico y sencillo postre que hace las delicias de pequeños y grandes.

    Sarah Gibrán

    Fuente: http://www.elblogalternativo.com/2011/07/07/puding-de-pan-viejo-con-chocolate-ecologico/#more-34494

    lunes, 4 de julio de 2011

    Malas hierbas para buenos fines.

    Un estudio de la Politécnica destaca el uso medicinal y alimenticio de las plantas que se desechan.
    Omega 3, L. Casei Imunitass, Bifidus activo... La publicidad ha encumbrado estas sustancias que han pasado de lucir un nombre de laboratorio casi impronunciable a ser imprescindibles en cualquier frigorífico. El márketing tiene una tarea similar con las malas hierbas y sus bondades con la especie humana.

    Si un yogurt ha podido revolucionar el estómago de miles de consumidores de la mano del actor José Coronado, un estudio de la Universidad Politécnica de Valencia (UPV) quiere poner su granito de arena, mejor dicho su semillita, para difundir los beneficios de las malas hierbas. Sí, sí, esas plantas que los agricultores arrancan de la tierra para que no dañen los cultivos como vides, melocotoneros, almendros y naranjos son aprovechables en ensalada o infusión.

    Un estudio de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Agrónomos revela que aproximadamente el 60% de las especies arvenses, vulgarmente denominadas malas hierbas, son aprovechables.


    Seis años de trabajo

    El trabajo de casi seis años de duración a cargo del catedrático de Botánica, Herminio Boira, revela que la verdolaga es una joya verde que se desecha mientras es ampliamente consumida en otros países europeos, como Francia, en sabrosas ensaladas o simplemente hervida.

    Aún hay más. Esta especie herbácea es una auténtica esmeralda por pulir. De la verdolaga, cuyo nombre científico es Portulaca oleracea L., destaca el alto nivel en ácidos grasos Omega 3, "que algunos estudios ligan al tratamiento de ciertas cardiopatías", señaló Boira.

    Un producto lácteo ha popularizado el Omega 3 que está presente de forma natural en la verdolaga. Sin artificios ni añadidos. Este ejemplo, según el coordinador del trabajo, demuestra el desconocimiento y la falta de aprovechamiento de la agricultura tradicional. El profesor de la Politécnica lamenta que se viva "de espaldas a la naturaleza".

    No hay enfrentamiento entre biotecnología y agricultura tradicional, pero la distancia entre ambos puntos se acorta con el conocimiento. Más de una decena de malas hierbas no se consumen en España, pero sí en otras latitudes del planeta y también lo hicieron siglos pasados.

    Durante el siglo XVI y XVII se cultivaba en Europa la planta Amaranthus blitum L y se consumía en ensalada o como hierba medicinal. Hoy, 400 años después, su existencia es desconocida para los consumidores del viejo continente.


    Fronteras 'verdes'

    Las plantas también entienden de fronteras, según se desprende del estudio de la Politécnica de Valencia. Así, las semillas de quinoa (Chenopodium quinoa willd) son ampliamente consumidas en los países andinos por su alta riqueza en proteína, y la amaranthus hybridus L. se consume frecuentemente como verdura hervida en Argentina. Y en España, sin embargo, se eliminan, se tiran o se queman como rastrojos inservibles.

    El listado de especies arvenses analizado por el grupo de Recursos Naturales y Ecología Vegetal de la UPV, es muy extenso. Son malas hierbas los bledos (Amaranthus sp. y Chenopodium sp.), ricos en proteínas o la propia achicoria, que se utiliza en infusiones.

    Con aplicación en la medicina, los investigadores de la Escuela de Agrónomos apuntan el uso, entre otras, de leguminosas como la alhova (Trigonella foenum-graecum L.) y el meliloto (Melilotus officinalis (L.) que, además de alimento, tienen propiedades como estimulante neuromuscular, antiinflamatorias y afrodisíacas entre otras.

    ¿Existen malas hierbas endémicas, es decir, propias de Valencia? El profesor Boira destaca que las especies arvenses están en todo el planeta, sobre todo tienen más posibilidades de vida en climas áridos.

    Para el conocimiento de la potencialidad agronómica de la flora arvense, el departamento que coordina el catedrático de Botánica utiliza el inventario anual que realiza el Instituto Agroforestal Mediterráneo. En este documento aparecen todas las plantas que se pueden desarrollar en el entorno valenciano. Es tarea del departamento universitario conocer los usos que se dan a esas plantas con mala reputación.

    El estudio no trata de descubrir nuevos usos a las malas hierbas, sino informar de las funciones que se dan a esas plantas "en otros lugares del planeta y que aquí son desconocidos", detalló Herminio Boira.

    Las buenas "malas hierbas".

    Las llamadas malas hierbas sirven para alejar parásitos y plagas, fijar el suelo agrícola o combatir la contaminación.
    Algunas son tan conocidas como el bledo, la colleja o la caléndula. Su persecución histórica ha provocado que muchas de ellas se encuentren en la actualidad en peligro de extinción. La lista negra de las malas hierbas aglutina a unas 300 en España, pero sólo alrededor de una decena pueden catalogarse como realmente perjudiciales para los ecosistemas agrícolas. Este reducido grupo de plantas sí que hace gala de su apodo: según datos de la Sociedad Española de Malherbología (SEMH), ocasionan pérdidas en los cultivos de unos 780 millones de euros anuales y suponen un suculento negocio para los fabricantes de herbicidas. Los agricultores desembolsan -también anualmente- otros 450 millones en productos fitosanitarios para acabar con estas indeseables.

    Sin dejar de lado esta realidad, la ciencia relativamente moderna de la malherbología intenta descifrar los beneficios que poseen estas plantas y conducir su uso en agricultura, jardinería, farmacia o, incluso, en el ámbito de la genética. La comunidad científica se ha visto obligada a aunar criterios sobre qué se considera una mala hierba.

    Existen unas 250.000 especies vegetales en el Planeta, y aproximadamente unas 7.500 son hierbas. ¿Cuáles han merecido el calificativo de malas? A grandes rasgos, los botánicos han identificado varios atributos ecológicos comunes como el hábito herbáceo, el rápido crecimiento, la forma vital predominantemente anual y una elevada capacidad de producción y dispersión de semillas. No obstante, la amplitud en la definición ha provocado que todas las hierbas de fácil y rápida proliferación sean señaladas como malas hierbas y, por tanto, indeseadas, arrancadas o atacadas con herbicidas.

    Pero algunas son más eficientes de lo que se cree. Las malas hierbas tienen utilidades por su extraordinaria capacidad de supervivencia, diseminación y colonización de medios alterados. Así, pueden interferir positivamente con las especies manejadas, a través de procesos como el aumento de la fertilidad del suelo, y pueden usarse, además, para luchar contra la erosión en taludes o para recuperar suelos abandonados. «Estamos percibiendo que el mantenimiento de una cubierta vegetal de malas hierbas reduce drásticamente la pérdida de suelo en el olivar», afirma Fernando Bastida, profesor de la Escuela Politécnica de la Universidad de Huelva, quien alude concretamente a las gramíneas como el vallico ('Lolium rigidum'), la cebada ratonera ('Hordeum murinum') y la avena loca o 'Avena sterilis', cuyas poblaciones se mantienen en el cultivo durante la época de lluvias.

    Otra utilidad de esta comunidad de plantas radica en la recuperación de suelos contaminados. Algunas son capaces de acumular en sus tejidos cantidades elevadas de metales pesados, como el cinc, el plomo, el manganeso o el cobre, que pueden encontrarse en los suelos a partir de residuos de la actividad industrial o minera. «Mediante su cultivo en suelos contaminados en posible extraer varias decenas de kilogramos de metales pesados por hectárea», asegura Bastida. Algunas de las más eficaces como bioacumuladores de metales pesados son cierto tipo de jaramago ('Hirschfeldia incana'), el carraspique alpino ('Thlaspi caerulescens') o la acedera ('Rumex acetosa').

    Otra ventaja de las malas hierbas es que atraen a insectos que, de alguna forma, atacan a aquellos otros que causan daños a las especies agrícolas. En muchos casos, la presencia de bandas de vegetación silvestre en los márgenes de los cultivos resulta favorable dado que sirven como fuente de polen y néctar para los adultos de insectos cuyas larvas son depredadoras o parásitas de insectos plaga. Así, se pueden disminuir los daños ocasionados por éstas en el propio cultivo.

    Por ejemplo, las larvas de dípteros (moscas) son depredadoras de pulgones y las larvas de himenópteros, como las avispas, parasitan cochinillas, que pueden ser plagas de cultivos. En ambos casos, los insectos 'beneficiosos' son atraídos por el néctar de malas hierbas como el ranúnculo ('Ranunculus arvensis'), la mostaza blanca ('Sinapis alba') o la hierba de Santiago ('Senecio jacobea').

    También resulta eficaz su uso en farmacia. A pesar de que son tan sólo un mero 3% del cuarto de millón de especies de plantas en el mundo, conforman más de un tercio de las plantas utilizadas en la elaboración de productos farmacológicos. Es el caso de la adormidera ('Papaver somniferum'), una especie de amapola de donde se extrae la morfina, o de la vinca ('Vinca defformis L.'), de donde se extrae la vinblastina, muy útil para el tratamiento del cáncer dado que tiene componentes que inhiben el crecimiento de las células cancerosas.

    Aún más allá, las poblaciones de malas hierbas constituyen recursos genéticos valiosos para la mejora de los cultivos. Pueden presentar genes favorables para las plantas cultivadas, como por ejemplo los de resistencia a una enfermedad o de tolerancia a la sequía. «Estas secuencias pueden ser incorporadas a las plantas cultivadas mediante programas de cruzamiento o bien mediante las modernas técnicas de ingeniería genética», afirma Fernando Bastida.

    Pese a lo peyorativo del lenguaje, conforme avanza la Malherbología estas plantas se desprenden de la mala fama que les atribuye el sector agrícola. Incluso en algunos países, como los escandinavos y Alemania, llevan a cabo estrategias para intentar preservar en los márgenes de los campos de cultivo las malas hierbas endémicas que se encuentran en estado crítico de conservación. De ser perseguidas a lo largo de la historia pasan, ahora, a ser protegidas. Estamos asumiendo que muchas de ellas son, sencillamente, buenas malas hierbas.

    ERIKA LÓPEZ

    Fuente: El Mundo. Suplemento Natura nº 23.

    viernes, 1 de julio de 2011

    Conferencia de Jill Bolte. Un derrame de Iluminación.

    Un derrame de iluminación: Jill Bolte en TED 2008.


    La ponente


    La Dra. Jill Bolte Taylor es una neuroanatomista estadounidense especializada en el estudio post mortem del cerebro. También es la vocera nacional en Estados Unidos del Centro de suministros de tejidos cerebrales de Harvard.

    Dra. Jill Bolte TaylorLa Dra. Bolte sufrió un derrame cerebral en el hemisferio izquierdo de su cerebro en diciembre de 1996, experiencia de la cual tardó 8 años en recuperarse.

    En febrero de 2008 ofreció la siguiente conferencia en el congreso TED, narrando su experiencia y los descubrimientos derivados de ella. El mismo año 2008, la revista TIME la nombró una de las 100 personas más influyentes del mundo.

    No creo que sea difícil para la mayoría de nosotros aceptar que si sufres algún accidente o alguna enfermedad que afecte tu cerebro, es probable que se vea afectado el control sobre tu cuerpo o tu comportamiento.


    Cerebro humano
    El cerebro humano


    Nos resulta comprensible que alguien pierda parte de su memoria, la capacidad de reconocer rostros, o que cambie su personalidad si el cerebro es afectado físicamente; y sin embargo sentimos que en nosotros debe haber algo más que lo físico; que nuestro ser, nuestro yo, no es el mero producto de fenómenos biológicos.
    Hoy les traigo una conferencia sobre la extraordinaria medida en que nuestra percepción del mundo (y quizás lo que somos) depende del funcionamiento del cerebro.

    ¿Cuánto podemos controlar de nuestro cerebro? Sea el hemisferio izquierdo o el derecho, ¿alguno de ellos nos acerca a la realidad, o sólo se trata de sobrevivir? ¿Somos algo más que el producto de reacciones de millones de células nerviosas?
    En la actualidad, comprender a nuestro cerebro es una nueva avenida para tratar de comprender al espíritu y la consciencia del ser humano.

    Conferencia: Un derrame de iluminación.

    Percibir la unidad del universo.

     [Charla completa en YouTube por cortesía de Keny.]


    *Descarga la conferencia (720×400): Parte 1 Parte 2
      Video: Xvid, audio: mp3, tipo: AVI, tamaño: 150MB.
      Compatible con reproductores certificados DivX.
      Descarga las partes a la misma carpeta y descomprime con WinRar.


    Traducción y subtítulos: Ajmme Kajros.

    En TED: Jill Bolte Taylor’s stroke of insight

    *Video subtitulado y distribuido bajo los términos de uso de TED Conferences LLC.

    Fuente: Ajme Kajros.