Según una nueva investigación, que implica el uso de resonancias magnéticas, cuando una persona estrecha la mano de otra de un modo empático, el núcleo accumbens —región cerebral que procesa la recompensa—, registra mayor actividad. Esto demuestra lo que los científicos llaman “el efecto positivo del apretón de manos en la evolución social”. Esta investigación se publicó recientemente de la revista Journal of Cognitive Neuroscience.

Los biólogos evolutivos creen que este gesto surgió como una demostración para comprobar que las personas que se saludan entre sí no traían consigo ningún arma. Hoy en día parece que las tradiciones de nuestros antepasados aún persisten solo que de forma distinta.

En el reciente estudio se encontró que esta acción no solo favorece la interacción, sino que también disminuye el impacto negativo que por algún motivo pudiésemos crear.
Muchas de nuestras interacciones sociales pueden acarrear malentendidos por una u otra razón, así que antes de que esto suceda, no está de más extender la palma de tu mano, estrecharla y saludar a tu interlocutor con vigor, cálidamente y con una sonrisa. 



Fuente: pijamasurf.com